Las estrategias de adelgazamiento (cuatro mil trabajadores menos, especialmente en Santander y
BBVA; y menos agencias) sigue siendo la
estrategia que prima en el sector bancario y una clave de las propuestas
estratégicas que han presentado a sus accionistas.
El primero en presentar sus números fue el Banco Santander,
que ganó 1.867 millones de euros entre enero y marzo, el 14% más, gracias al
tirón del negocio en Brasil, a la recuperación de España, y al avance de su
división de consumo. En el caso del Santander, a diferencia de otras entidades los márgenes de interés se siguen reduciendo en
España: cayeron un 9% compensados con un aumento en comisiones del
8,3%. Ha cerrado el primer trimestre
con 22.900 empleados, un 5,4% menos, y con 2.881 oficinas, un 16% de recorte.
El siguiente en presentar sus resultados trimestrales fue el
BBVA, que vio crecer su beneficio neto casi el 70 %, hasta 1.199 millones de
euros. El peso de México, las plusvalías
obtenidas por las ventas de un banco chino y una reducción de plantilla de más
de 1700 personas afirman el resultado. El ladrillo sigue
restando un tercio del beneficio en España.
Las dos principales entidades financieras españolas
coincidieron un trimestre más en que ambas mantienen, de momento, sus
respectivos "motores" fuera de España; el Santander en Brasil, donde
ganó 634 millones frente a los 356 millones del mercado nacional, y el BBVA, en
México, que aportó 536 millones al grupo frente a los 266 de España.
CaixaBank anunció
un beneficio neto de 403 millones de euros entre enero y marzo, un 48 % más,
tras la integración del Banco Portugués de Inversiones (BPI) en febrero.
La entidad explicó que de este resultado, 353 millones
corresponden a la actividad de CaixaBank -una cifra que supone casi un 30 % más
que en el ejercicio anterior- mientras que 50 millones los aporta BPI. La Caixa ha perdido 228 trabajadores.
De la misma manera, Bankia vio crecer su beneficio
trimestral, en concreto, un 28,4 %, hasta los 304 millones de euros, lo que
supone su mejor resultado en un trimestre en la historia de la entidad en
España. Y ello, gracias al aumento de hipotecas y el dinamismo en consumo. Buen
resultado pero lejos de las cantidades que adeuda al propietario público.
Sabadell, por su parte, ganó en el primer trimestre del año
216,1 millones, que no obstante, fue un 14,3 %
menos que en el mismo periodo de 2016, principalmente por
los costes tecnológicos extraordinarios derivados de la integración del banco
británico TSB.
Sin tener en cuenta al banco británico, que adquirió en
2015, habría ganado hasta marzo 203,9 millones, un 7,1 % más, por la mejora del
negocio bancario tradicional.
La gestión de fondos y los servicios permiten a las
entidades financieras cubrir los márgenes del negocio tradicional que, si bien
se recuperan, no lo hacen al nivel que expliquen los resultados que obtienen.
Lo que si permite la situación económica es reducir la
morosidad e ir dando salida a activos dudosos, que aunque
generan pérdidas evitan el elevado gasto en provisiones.
Los bancos españoles siguen cobrando más por comisiones que por intereses.
La internacionalización de nuestra banca permite una notable
base de resultados. Los márgenes en España no son especialmente altos para los
recursos que se aplican.
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