La
Unión General de Trabajadores reclama una Europa más justa, sostenible y
solidaria con motivo del Día de Europa que se celebra mañana, 9 de mayo. El
sindicato reclama más instrumentos fiscales y económicos que mejoren las
condiciones de trabajo, los salarios y la negociación colectiva de todos los
ciudadanos de la UE; una legislación común que garantice los derechos de los
trabajadores europeos en igualdad; y un verdadero pilar social que convierta
este espacio en la Europa del crecimiento sostenible, del reparto justo de la
riqueza, de la solidaridad, la igualdad y la lucha contra la corrupción y la
pobreza.
67
años después de que el nueve de mayo de 1950, Robert Schuman hiciera pública la
declaración solemne redactada con Jean Monnet, para dar los primeros pasos de
una unión de países en pro de la paz y la cooperación comercial, uno de los
aspectos más significativos de la Unión, la Europa social, sigue sin ser una
realidad.
La
Unión General de Trabajadores, desde las distintas instituciones en las que
participa como interlocutor social, quiere recordar en este día que nuestras
demandas siguen siendo las mismas: crear instrumentos fiscales y económicos que
mejoren las condiciones de trabajo, los salarios mínimos y la negociación
colectiva para todos los ciudadanos de la Unión Europea y crear una legislación
común que garantice los derechos de los trabajadores europeos en igualdad de
condiciones.
A
vueltas con las propuestas de la Comisión Juncker para el Pilar Europeo de
Derechos Sociales y del Libro Blanco sobre el Futuro de Europa, nuestro
sindicato está trabajando para hacer aportaciones en el seno de la CES y en
otros para que la dimensión social europea deje de ser una frase hueca y sea
una realidad para todos los pueblos de la Unión.
Por
ello pedimos:
- elementos legislativos concretos que mejoren las condiciones de trabajo y atajen la precariedad del empleo.
- salarios mínimos suficientes y dignos, que no coloquen a los trabajadores en franjas de pobreza o exclusión social.
- coordinación y protección de la negociación colectiva, que tan duramente ha sido atacada por el Consejo y la propia Comisión en años anteriores.
- un verdadero pilar social que no sea subsidiario de la política de la Unión Económica y Monetaria (UEM), sino independiente de la misma, para todos los países de la UE, y que vertebre el continente de igual manera que otras políticas comunes.
- Un pilar social que no esté subrogado al semestre europeo, sino que, al contrario, tenga suficiente dotación presupuestaria para llevar a cabo los objetivos y sirva para corregir a aquél en su fijación austericida.
- una auténtica economía social de mercado, programada y ejecutada con la inclusión de índices como las tasas de desempleo de los países, la calidad de éste, o el índice Gini en los procedimientos de desequilibrio económico.
Para
UGT, celebrar el Día de Europa no es sólo el recordatorio de la efeméride, sino
un momento clave para recordar los principios de la Europa que queremos. Una
Europa del crecimiento sostenible, el reparto justo de la riqueza, de la
solidaridad, de la igualdad, de la lucha contra la corrupción, contra la
xenofobia y el odio. Una Europa acogedora que promueve y ejemplifica los
Derechos Humanos y en la que la ciudadanía colabora por el bien común.
Una
Europa que, frente a la de los últimos años –durante los que se han prometido
demasiadas cosas que en poco o nada han beneficiado a la mayoría de los y las
ciudadanas-, deje de ser un conjunto de palabras huecas para pasar a ser un
acervo de políticas e instrumentos dedicados a erradicar las desigualdades, la
pobreza y el desempleo para tener una Europa próspera.
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