A continuación relatamos la intervención en el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser, el pasado viernes 5 de mayo, de nuestro compañero de UGT en Banco Santander y Secretario Sectorial Financiero, Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT:
Los empleados de banca quieren que se les deje de señalar como culpables de los movimientos que
hacen sus clientes. Después de las
cláusulas suelo, las preferentes, de los productos estructurados, la banca
vuelve a ofrecer instrumentos financieros poco transparentes. En Hoy
por hoy con Gemma Nierga hemos
aclarado esta cuestión con Agustín Nieto, empleado de banca.
La nueva normativa europea dicta que los trabajadores como
Agustín tengan que tener una mayor experiencia y formación
para vender los instrumentos financieros, y que los clientes,
manifiesten por escrito que son conscientes de lo que compran. Es por esta
cuestión por la que el colectivo de empleados de banca ha decidido protestar
porque se les declare como los culpables de la venta de productos con riesgo
que oferta la entidad bancaria.
La mayor parte del trabajo del banco ahora es comercial
Agustín trabaja desde hace 40 años en la banca y ha notado
los cambios que ha sufrido el sector. "Ahora el 80 % del trabajo
es comercial: vender, vender y vender", explicaba. La reconversión
del sector, dice, "sirve de caldo de cultivo para las amenazas"
porque se sienten presionados por la entidad en la que trabajan, la que les
insta a que vendan los productos rápidamente. "Recibimos constante
llamadas de los gestores comerciales pidiendo resultados",
ejemplificaba.
Millás, entonces, se pregunta si existen productos para el
ahorrador clásico. Nieto respondía con que se ofertan según el perfil del
cliente, pero que todo ha evolucionado hacia la banca especulativa por
intereses de las entidades. "En algunas entidades se da una clara
exclusión financiera", destacaba.
Fernando Herrero, de ADICAE, se ha
pronunciado sobre el nuevo modelo de banca que se focaliza en el especulador. "Se intenta trasladar el ahorro en productos tradicionales
como depósitos a otros que tienen mayor interés para la entidad",
explicaba. A pesar de la crisis vivida, sostiene que el cliente no está más protegido:
"Los parches y pequeñas reformas que se han hecho durante la salida de la
crisis solo han tratado de legitimar lo que ya se venía haciendo". Herrero
ha destacado que los cuestionarios y documentos que deben firmar los clientes
no son una garantía para él, sino para la entidad, que se asegura de que hayas
comprado conscientemente.
Si los empleados del banco son acusados de no informar bien
es porque el banco a veces, no lo hace. "Los trabajadores de la oficina
bancaria venden los productos con la información que proporciona la
entidad", explicaba. "Muchas veces la entidad
te cuenta las ventajas y no tenemos todo el abanico de productos financieros
que tenemos a la venta". Además, si el empleado no consigue vender
los productos que le exigen, corre el riesgo de ser despedido. "Se están
produciendo despidos por baja productividad", manifestaba Nieto.
El empleado daba así a entender que la figura que engaña es
el banco, y ellos, meros intermediarios a sus órdenes: "Yo no soy el ladrón, trabajo lo que me piden",
declaraba. Aunque sí pueden negarse a vender un producto, tienen que acatar las
represalias, como los despidos por "baja productividad". El empleado
se defendía diciendo que intenta ser buen profesional porque no engañan al
cliente conscientemente.
A pesar de la pérdida de confianza que
se ha dado en los bancos en los últimos años, Nieto sostiene que tardaron
demasiado en responder. Herrero matizaba con que la banca "no ha entendido que tiene que haber un cambio de modelo,
también, con su cliente". "El peligro es que van hacia un
modelo especulativo con el dinero de los ahorradores", explicaba.
"Hay productos que no son muy transparentes; hay que
pedir responsabilidad a quien los diseña", concluía Nieto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario