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jueves, 27 de febrero de 2014

La familia Botín recorta un 38% su peso en el Santander

Las sucesivas ampliaciones de capital realizadas por el Santander en los últimos años han reducido el peso de la familia Botín en el capital del banco un 38% durante los años de la crisis, hasta quedar en el 1,54% actual.
Según los informes anuales de la entidad, Emilio Botín, su hermano Jaime, los hijos de ambos, la Fundación Marcelino Botín y las sociedades vinculadas de todos ellos, controlaban unos 156 millones de títulos en 2007 lo que representaba el 2,506% del capital. Ahora, siete años después, y a pesar de que el número de acciones en poder de la familia ha aumentado hasta 174,7 millones, el porcentaje se ha visto sensiblemente mermado.
La razón no es otra que las sucesivas ampliaciones de capital acometidas por el banco, con el objetivo de cerrar operaciones de compra o absorción y retribuir a sus accionistas, que no han sido cubiertas en su totalidad por la saga Botín.
Esta operativa ha provocado que el capital social de la entidad, que había permanecido unos años estable, haya subido ejercicio tras ejercicio desde 2008. Así, un año antes el número de acciones del banco ascendía a 6.254 millones de títulos, mientras en ese ejercicio ya sumaba 7.994 millones de títulos. En 2008, el Santander llevó a cabo una ampliación de capital, de casi 1.600 millones de títulos, para mejorar su solvencia y otra, de 140 millones de acciones, para la adquisición del británico Alliance & Leiscester.
En 2009, el aumento del capital social vino de la mano de la ampliación para aumentar al cien por cien el control del norteamericano Sovereign y de la introducción, por primera vez en la crisis, del pago de un dividendo en acciones.
En ejercicios sucesivos, la remuneración a los socios en acciones fue aumentando su frecuencia, hasta que en 2012, ya se da a escoger a los entre títulos y efectivo en los cuatro pagos. Ese año el capital también aumenta por la transformación en acciones de las convertibles todavía vivas de la emisión de "Valores Santander".
La familia Botín ha preferido recibir buena parte de las retribuciones al accionista en metálico, que unido a la dilución por canjes en la adquisición de entidades y conversión de instrumentos de deuda, ha provocado la bajada porcentual de su participación.
A cierre de 2013, según los datos facilitados por el banco a la CNMV, el capital social del banco está compuesto por 11.333 millones de acciones, lo que supone un aumento del 81 por ciento sobre el número de títulos existentes a finales de 2007.
En este periodo, su capitalización bursátil se ha recortado en algo más del 20 por ciento, al pasar de 92.501 millones de euros a 73.735 millones.
La evolución de la acción del Santander en la bolsa, unido a la dilución sufrida por la familia Botín, hace que el valor de su inversión se haya visto seriamente mermada en estos últimos siete años.
Si a cierre de 2007, el paquete accionarial en su poder ascendía a unos 2.318 millones de euros, al final del pasado año se había reducido un 51%, hasta suponer 1.135 millones de euros.

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