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miércoles, 5 de junio de 2013

La troika no descarta que la banca española necesite otra inyección de capital

Los inspectores de la troika -formada por la Comisión, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- pidieron el lunes al Gobierno español que mantenga la "vigilancia" sobre la calidad de los activos de la banca por si, debido al deterior de la situación económica, fuera necesario inyectar capital adicional más allá de los 40.000 millones de euros ya desembolsados de la línea de crédito de 100.000 millones concedida por la UE.
"Por ahora no tenemos ninguna indicación de que la banca española vaya a necesitar más dinero, pero vamos a seguir vigilando la situación. Quedan seis meses hasta el final del programa", ha explicado el portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión, Simon O'Connor.
La troika reclama además a España que supervise la aplicación de las normas para paliar los desahucios con el fin de garantizar que no tengan un impacto negativo sobre la estabilidad financiera. La recomendación se dirige tanto a la normativa estatal como al decreto andaluz antidesahucios, que prevé la expropiación temporal de pisos a la banca, según han explicado fuentes comunitarias.
"El programa (para el sector bancario español) continua por el buen camino", subrayan en dos informes paralelos -uno de la Comisión y el BCE y el otro del FMI- los inspectores de la troika que visitaron Madrid del 21 al 31 de mayo.
"El cumplimiento de las condiciones del memorándum de entendimiento casi se ha completado y se han realizado logros a la hora de reforzar el marco de gobernanza, regulación y supervisión del sector bancario", resaltan los inspectores. Además, la reestructuración de las entidades con problemas se está produciendo de acuerdo con el calendario pactado.
"No obstante, los riesgos para la economía y por tanto para el sector financiero siguen siendo elevados, ya que España sigue atravesando un proceso difícil de corrección de los grandes desequilibrios previos a la crisis", subraya en particular el dictamen del FMI. Estos riesgos se deben al alto paro, la contracción de la actividad, la elevada deuda privada y exterior y el rápido aumento de la deuda pública

Es por ello que la troika pide al Gobierno mantener "un control estrecho sobre el sistema para preservar la estabilización final de las instituciones de crédito". Este control es necesario debido a "la adversa situación económica, la continua necesidad de desapalancamiento del sector no financiero español y el ajuste en el mercado inmobiliario, que siguen afectando severamente a los volúmenes de crédito y a la calidad de los activos".
MÁS PROVISIONES PARA CRÉDITOS REFINANCIADOS
"La vigilancia se requiere para ayudar a garantizar que estas tendencias positivas en la estabilización del sector financiero español puedan mantenerse", insiste el informe de la Comisión y el BCE. "El diagnóstico en marcha sobre la evolución de la calidad de los activos, la situación de solvencia y la resistencia de los bancos españoles sigue siendo importante en este contexto", apunta.
En este sentido, el FMI celebra las nuevas reglas del Banco de España para determinar la clasificación de los créditos refinanciados. "La rigurosa aplicación de estos criterios ayudará a garantizar unas provisiones adecuadas para las pérdidas crediticias", apunta el informe del Fondo, que reclama no obstante que las medidas para mejorar la solvencia que se pongan en marcha "no contribuyan a exacerbar unas condiciones crediticias que ya son muy restrictivas".
Por lo que se refiere a las medidas para paliar los desahucios, los inspectores señalan que "la aplicación de la nueva ley sobre esta cuestión debe vigilarse para evaluar si el equilibrio entre las preocupaciones justificadas de los deudores hipotecarios y las preocupaciones imperativas de estabilidad financiera es apropiado o si se requieren ajustes para garantizar la estabilidad financiera".
Además, la Comisión y el BCE piden a España que cumpla las recomendaciones de política económica del pasado 29 de mayo, en particular la consolidación fiscal "gradual" de acuerdo con el nuevo calendario y el refuerzo de la administración pública.
En cuanto a la reforma de la legislación que afecta al sector financiero, las únicas normas pendientes que identifica la troika son la reforma de la ley de cajas de ahorros y el cambio de los procedimientos de supervisión del Banco de España. Además, reclama que se completen las quitas a los tenedores de preferentes y deuda subordinada de las entidades rescatadas.
Además de las medidas nacionales, desde un punto de vista europeo, la institución dirigida por Christine Lagarde, reclama una implementación "oportuna" de la unión bancaria y garantizar el mantenimiento de una política monetaria suficientemente acomodaticia.
En todo caso, la troika constata que "los mercados financieros españoles se han estabilizado todavía más desde la última revisión, y el interés de los bonos soberanos y corporativos ha caído con una menor volatilidad". "En paralelo, la situación de liquidez del sector bancario español ha seguido mejorando. Ello ha permitido a los bancos españoles recuperar más acceso a la financiación de los mercados y reducido su dependencia de la financiación del banco central", apunta.
También ha mejorado la solvencia del sector debido a la recapitalización de parte de las entidades y de la transferencia de sus activos inmobiliarios al banco malo (Sareb), de forma que las ratios de solvencia están por encima de las exigencias regulatorias. "La Sareb se enfrenta ahora al reto fundamental de gestionar con éxito y desprenderse de la cartera de activos en el marco de unas condiciones de mercado todavía muy difíciles para la vivienda en España", señalan los inspectores.

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