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viernes, 10 de agosto de 2012

Santander y BBVA invirtieron 886 millones en sus acciones en pleno desplome

Las sacudidas bursátiles de julio fueron espectaculares, especialmente en la banca. La llamada de socorro del ministro de Economía, Luis de Guindos, para el sector financiero tuvo los peores efectos secundarios sobre las cotizaciones a finales de junio. Los rumores de una segunda intervención y el creciente miedo a que España no pudiera financiarse en los mercados presionaron al Ibex hasta unos mínimos intradía en los 5.905 puntos el pasado 23 de julio. Dos días más tarde, el 25, la prima de riesgo rozó los 650 puntos.
Los grandes bancos cotizados sufrieron su propio vía crucis. El Santander tocó mínimos en los 3,976 euros por acción; elBBVA, en los 4,31; el Popular, en los 1,25; y el Sabadell, en los 1,185. Pero ante la sangría no se quedaron cruzados y tiraron de chequera a través de la autocartera; es decir, las acciones propias que ellos mismos adquieren.
La Ley de Sociedades Anónimas permite las compañías comprar títulos propios por hasta un máximo del 10% de su capital social. Las cotizadas que hayan recibido el visto bueno de sus juntas de accionistas podrán utilizar esta potestad con distintas finalidades. Pueden comprar los títulos para remunerar a sus socios (amortizándolos o entregándoselos a modo de dividendo), como canje en operaciones corporativas o como un método para dar liquidez al valor en Bolsa en momentos complicados. Es decir, pueden utilizar la autocartera para evitar males mayores cuando el mercado es muy estrecho y las caídas se retroalimentan.
La última comunicación de autocartera del Santander a la CNMV data del pasado 31 de julio. El número de acciones propias que tenía en su poder ascendía entonces a 164,5 millones (un 1,709% de su capital social total), frente a los 22,9 millones comunicados el 2 de julio. Los 141,6 millones de títulos adquiridos tienen un valor actual de unos 752 millones de euros. La entidad tomó cartas en el asunto especialmente cuando las sacudidas en su cotización eran más severas, con compras intensas entre los días 20 y 24 de julio.
La CNMV admite en una circular sobre los contratos de liquidez que las cotizadas pueden hacer uso de su autocartera "con el único objetivo de favorecer la liquidez de las transacciones y la regularidad de la cotización de sus acciones", si bien precisa que las operaciones "no deben originar artificialmente desviaciones del precio de cotización respecto a la tendencia del mercado, obstaculizar el funcionamiento normal de éste ni inducir a error a terceros".

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